Si vendes un producto de consumo recurrente deberías plantearte ofrecer tarjetas regalo o bonos. En EEUU con la crisis la gente se ha lanzado a comprarlas (483.000 millones el año pasado) con el fin de ahorrar un poco y todo indica que en España puede pasar lo mismo.

Las tarjetas de prepago funcionan como las del metro (que es una tarjeta prepago en sí): comprando diez viajes uno obtiene un precio inferior o un viaje gratis. Ese descuento o regalo impulsa a la gente -que está aprendiendo a ahorrar- a comprarlas.

Hay dos beneficios claros: por una parte te dan liquidez: si vendes 10 unidades de producto el dinero está en tu cuenta, no en la del cliente. Por otra parte, el margen de beneficio es mayor: el año pasado, de los 231 millones recaudados por la tarjeta de metro de NY, 52,2 millones NO se utilizaron.
Obviamente, pretender ganar dinero así es poco ético, pero si pones -como hace wonderbox o la vida es bella- un precio para reactivar la tarjeta caducada, nadie podrá objetar.
Starbucks vendió 3.000 millones de dólares en tarjetas prepago en 2012 y este año está creciendo un 32%. La tarjeta tiene un montón de beneficios desde el punto de marketing: genera lealtad, reduce la posibilidad de hurto por parte del personal, lleva a los compradores online a pasar tiempo en tu web… Y si la compra se realiza mediante apps tendrás acceso a muchísima información sobre los hábitos de compra del cliente
starbucks
http://www.climente.com/wp-content/uploads/2013/06/starbucksCARD.jpghttp://www.climente.com/wp-content/uploads/2013/06/starbucksCARD-150x150.jpgCarlos ClimenteFutur@metrocard,starbucks,tarjetas prepago
Si vendes un producto de consumo recurrente deberías plantearte ofrecer tarjetas regalo o bonos. En EEUU con la crisis la gente se ha lanzado a comprarlas (483.000 millones el año pasado) con el fin de ahorrar un poco y todo indica que en España puede pasar lo mismo. Las tarjetas...