Dos artículos me llamaron la atención especialmente en las ediciones impresas de los periódicos:

La primera es una entrevista de El Mundo al consejero delegado de Sol Meliá, Sebastián Escarrer, quien critica un aspecto de la administración española: que los gobiernos autonómicos inviertan tanto en promocionar sus respectivos destinos turísticos y que no se haga un esfuerzo común para promocionar España como destino turístico. Uno de los valores de España es la diversidad cultural, pero todo eso se puede asociar a la marca España. ¿Qué tal un anuncio que invite a comer una mariscada en Galicia, a bailar sevillanas en Andalucia, a ver las fallas de Valencia y disfrutar del sol de las Baleares?

La segunda es un artículo de El País que revela que el coste de despedir a un empleado en España duplica al de Reino Unido. España es, de hecho, el país de la UE donde más cuesta despedir a un trabajador. Sin lugar a dudas eso dice mucho a favor de las garantías sociales de España pero tiene un efecto devastador para las nuevas empresas: en los dos últimos proyectos empresariales que se me han presentado el coste de amortización de los costes de de despido representaba un 40% de los ingresos netos de las empresas los dos primeros ejercicios fiscales. Sin lugar a dudas, tenemos que estar orgullosos de tener las garantías sociales que tenemos, pero deberíamos crear un estado de excepción para esas garantías que aplicase a las empresas de menos de tres años de vida. De ese modo el tejido empresarial español sería mucho más estable.

Carlos ClimenteArtículos Interesantesdespidos,economia,flexibilidad laboral,marca Spain,Noticias
Dos artículos me llamaron la atención especialmente en las ediciones impresas de los periódicos:La primera es una entrevista de El Mundo al consejero delegado de Sol Meliá, Sebastián Escarrer, quien critica un aspecto de la administración española: que los gobiernos autonómicos inviertan tanto en promocionar sus respectivos destinos turísticos y...